


Día de la Salvación Nacional: el inicio del camino de desarrollo de Azerbaiyán desde la estabilidad hasta la Victoria
Bakú, 15 de junio, AZERTAC
Han transcurrido 33 años desde los acontecimientos del 15 de junio de 1993, fecha que quedó grabada en la historia de Azerbaiyán como el Día de la Salvación Nacional. Esta jornada representa una etapa decisiva para la preservación del Estado independiente y para la definición del futuro rumbo de desarrollo del país. El retorno al poder político del Líder Nacional Heydar Aliyev, atendiendo al insistente llamado del pueblo, rescató a Azerbaiyán de una profunda crisis política, social y económica, garantizando la protección y el fortalecimiento de la independencia estatal.
Hoy el pueblo azerbaiyano celebra el Día de la Salvación Nacional por sexto año consecutivo como un pueblo victorioso, con gran orgullo y elevado espíritu patriótico. En 2020, bajo el liderazgo del victorioso comandante en jefe, el presidente Ilham Aliyev, el valiente Ejército de Azerbaiyán puso fin en apenas 44 días a una ocupación que se prolongó durante casi tres décadas. La restauración de la integridad territorial y la liberación de nuestras tierras no solo restablecieron la justicia histórica, sino que también se convirtieron en un triunfo de la firme voluntad política y del liderazgo decidido.
Posteriormente, en septiembre de 2023, las medidas antiterroristas locales garantizaron plenamente la soberanía del país. Asimismo, en el contexto de las nuevas realidades geopolíticas surgidas en la región, la salida de las fuerzas de paz rusas de Garabaj y la devolución pacífica a Azerbaiyán de cuatro aldeas del distrito de Gazakh son consideradas resultados exitosos de la política reflexiva, coherente y orientada a objetivos de nuestro Estado. La firma en Washington, en agosto del año pasado, de dos importantes documentos —el Acuerdo de Asociación Estratégica entre Azerbaiyán y Estados Unidos y la rúbrica del acuerdo de paz entre Azerbaiyán y Armenia— pasó a la historia como otro éxito de la diplomacia azerbaiyana y, en particular, del presidente Ilham Aliyev.
Las bases de esta nueva etapa de desarrollo iniciada con la Victoria histórica fueron establecidas precisamente el 15 de junio de 1993. En este sentido, el Día de la Salvación Nacional no es solo un punto de inflexión, sino también el origen y el sólido fundamento de todos los logros alcanzados en la actualidad.
El mayor sueño del Líder Nacional Heydar Aliyev era ver a Garabaj liberado y a Azerbaiyán íntegro. Las palabras que pronunció con gran convicción y visión de futuro durante uno de sus encuentros con los desplazados internos conservan hoy un profundo valor moral:
«Deseo que vayamos juntos a Shusha. Iremos, crean que iremos. Shusha es el ojo de Azerbaiyán y una fuente de orgullo para cada azerbaiyano. Es el símbolo de nuestra cultura y de nuestra historia. Shusha es querida por todos. Pero no solo Shusha; también las montañas de Lachin son queridas. Nunca podremos vivir sin Lachin. Una ciudad tan hermosa como Aghdam, así como Fuzuli, Jabrayil, Zangilan, Gubadli, los manantiales de Kalbajar y su Istisu; no podemos vivir sin ellos».
Estas palabras reflejaban la inquebrantable confianza del Líder Nacional en la futura liberación de Garabaj. Hoy esos sueños se han hecho realidad y Azerbaiyán ha restaurado plenamente su integridad territorial y su soberanía, entrando en una nueva etapa de desarrollo.

El mayor sueño del Líder Nacional Heydar Aliyev se hizo realidad 27 años después. El presidente Ilham Aliyev cumplió con éxito el legado de su padre al restablecer la integridad territorial y la soberanía de Azerbaiyán. Hoy puede afirmarse con plena certeza que el espíritu del Líder Nacional descansa en paz. En los territorios liberados de la ocupación se llevan a cabo amplios trabajos de reconstrucción y rehabilitación; la vida regresa a Garabaj y las ciudades y aldeas recuperan gradualmente su aspecto original.
AZERTAC ofrece una breve mirada al honorable camino iniciado el 15 de junio de 1993, Día de la Salvación Nacional, que condujo a Azerbaiyán hacia logros históricos, un desarrollo dinámico y una gloriosa Victoria.
El camino iniciado el 15 de junio de 1993, que llevó a Azerbaiyán hacia la estabilidad, el progreso, el prestigio internacional y, finalmente, a la Victoria histórica, constituye una de las etapas más importantes de la historia contemporánea del país. El retorno al poder político del Líder Nacional Heydar Aliyev, el 15 de junio de 1993 y a petición del pueblo, marcó un punto de inflexión en el destino del Estado azerbaiyano. Aquella fecha quedó grabada en la historia como el comienzo de la salida del país de una profunda crisis y decadencia para emprender el camino de la estabilidad, el desarrollo y el progreso.
Precisamente a partir de entonces, Azerbaiyán comenzó a ser reconocido internacionalmente como un Estado fiable, capaz de llevar a cabo una política independiente y de defender con firmeza sus intereses nacionales, ocupando así el lugar que le correspondía en la comunidad internacional. Al regresar al poder con el apoyo y la confianza del pueblo, Heydar Aliyev dejó una huella imborrable en la historia como salvador de Azerbaiyán independiente, arquitecto y garante de su Estado.
A finales del siglo XX, Azerbaiyán, que había recuperado su independencia estatal, se enfrentaba a desafíos extremadamente complejos y peligrosos. La amenaza de la fragmentación del país, la pérdida de la independencia e incluso la desaparición del mapa político mundial era una posibilidad real. En junio de 1993 la situación se agravó aún más y la crisis de poder alcanzó su punto máximo. El caos, la anarquía y la crisis de gobernabilidad empujaban al país hacia una catástrofe. El enfrentamiento interno había alcanzado ya el nivel de conflicto armado, lo que suponía una grave amenaza no solo para la independencia del Estado, sino también para el futuro y la existencia misma de la nación.
Los años 1991-1993 quedaron registrados en la historia moderna de Azerbaiyán como un período de desorden, inestabilidad política, arbitrariedad y gestión ineficaz. La dirigencia de aquella época, incapaz de evaluar correctamente la situación y centrada en luchas políticas y disputas por el poder, perdía rápidamente la confianza de la sociedad, mientras la crisis política y social se profundizaba cada vez más.

En unas circunstancias tan complejas y decisivas, la única esperanza del pueblo fue Heydar Aliyev. Gracias a su voluntad política, su amplia experiencia como estadista y sus medidas decididas, Azerbaiyán logró evitar la desintegración, restablecer la estabilidad y sentar una base sólida para la construcción de un Estado independiente.
Ante la difícil y compleja situación que atravesaba el país, en la sociedad se había formado una convicción unánime: solo Heydar Aliyev podía salvar a Azerbaiyán de aquellos peligros. El pueblo llamaba insistentemente a su líder salvador a regresar al poder y deseaba confiar su destino a su experimentada dirección. Respondiendo a este llamamiento, el Líder Nacional llegó a Bakú desde Najchiván el 9 de junio de 1993 y, poco después, asumió la responsabilidad de dirigir el país. Este acontecimiento se convirtió en un punto de inflexión crucial en la historia contemporánea de Azerbaiyán. Con el regreso de Heydar Aliyev al poder, se restableció la estabilidad, se eliminaron las amenazas de enfrentamiento civil y de desintegración del Estado, y el país emprendió el camino del desarrollo y el progreso.
El Líder Nacional describía así la compleja situación surgida en los primeros años de la independencia:
«Azerbaiyán se encontraba ante un gran peligro. Tanto las fuerzas internas que se oponían a la existencia independiente del país eran poderosas, como tampoco satisfacía a ciertos círculos de otros Estados que un país con una posición geoestratégica tan importante y con tan ricos recursos naturales fuese plenamente independiente. La agresión de Armenia contra Azerbaiyán y el debilitamiento y las derrotas sufridas por nuestro país, junto con las luchas internas por el poder, provocaron que las fuerzas que llegaron al poder en junio de 1992 lo perdieran apenas un año después; fue el propio pueblo quien las apartó».
Al asumir la misión de salvar al país, Heydar Aliyev no se limitó a eliminar los peligros existentes. También definió la estrategia de desarrollo futuro de Azerbaiyán y adoptó medidas decisivas para hacerla realidad. Gracias a su actividad orientada a objetivos concretos y a su visión política, se garantizó la estabilidad sociopolítica, se neutralizaron las formaciones armadas ilegales que representaban una seria amenaza para el Estado y se iniciaron amplias reformas socioeconómicas.
Precisamente gracias a esta política previsora se crearon condiciones favorables para el desarrollo del país, se logró frenar la agresión militar de Armenia contra los territorios azerbaiyanos y el proceso de construcción del Estado entró en una nueva etapa.
Elegido presidente del Soviet Supremo de Azerbaiyán el 15 de junio de 1993, Heydar Aliyev declaró aquel histórico día:
«Mi vida y mi actividad estarán dedicadas única y exclusivamente a preservar la independencia de Azerbaiyán y a sacar a nuestro país de esta difícil situación».
Fiel a este principio, el Líder Nacional concedió especial importancia, en primer lugar, al fortalecimiento de la unidad nacional, la cohesión ciudadana y la estabilidad política. Como resultado de la política que impulsó, se consolidaron la unidad y la estabilidad en la sociedad, sentándose bases sólidas para el futuro desarrollo del Estado.
Uno de los primeros resultados significativos de esta estrategia fue la firma, en septiembre de 1994, del denominado «Contrato del Siglo». Este acuerdo abrió una nueva etapa en la política energética de Azerbaiyán y aceleró la integración del país en el sistema de relaciones económicas internacionales. En los años posteriores, por iniciativa y bajo la dirección de Heydar Aliyev, se sentaron las bases de proyectos energéticos de importancia mundial, como los oleoductos Bakú-Tiflis-Ceyhan y Bakú-Tiflis-Erzurum.

Esta exitosa estrategia fue desarrollada aún más por el presidente Ilham Aliyev en una nueva etapa. Bajo su liderazgo se hizo realidad el proyecto ferroviario Bakú-Tiflis-Kars y se puso en funcionamiento el Corredor Meridional de Gas, que transporta el gas azerbaiyano a los mercados europeos. De esta manera, Azerbaiyán se convirtió en uno de los principales centros energéticos y de transporte de la región, fortaleciendo aún más su prestigio internacional.
En noviembre de 1995 tuvo lugar uno de los acontecimientos más importantes en la historia del Azerbaiyán independiente: la adopción de la primera Constitución nacional, que sentó las bases para el desarrollo del país como un Estado democrático, de derecho y laico. Paralelamente, se dieron pasos decisivos para crear el marco jurídico necesario que permitiera llevar a cabo amplias reformas en diversos ámbitos.
Todo ello demuestra que el Día de la Salvación Nacional no solo marcó la salida de una profunda crisis política, sino también el comienzo de una etapa histórica en la que Azerbaiyán logró liberarse del caos, la anarquía, la arbitrariedad y el peligro de desintegración, iniciando el camino hacia la estabilidad, la seguridad y el desarrollo sostenible. Se trata, sin duda, de una fecha trascendental que cambió el destino del Estado y del pueblo azerbaiyano.
El Líder Nacional Heydar Aliyev ocupa un lugar especial en la historia del país como dirigente salvador y constructor, al haber garantizado el fortalecimiento de Azerbaiyán como Estado independiente y su capacidad para superar con éxito las pruebas más difíciles. Sin exagerar, puede afirmarse que el Azerbaiyán moderno e independiente es una magnífica obra nacida de la visión política y la filosofía de Estado de Heydar Aliyev. El día en que se sentaron las bases de esta gran obra fue precisamente el 15 de junio, Día de la Salvación Nacional, considerado una de las páginas más gloriosas de nuestra historia.
Uno de los méritos más destacados del Líder Nacional ante el pueblo y el Estado azerbaiyanos fue haber preparado a un sucesor político capaz de confiarle el futuro del país. Bajo el liderazgo del presidente Ilham Aliyev, quien continúa con éxito la estrategia de desarrollo definida por Heydar Aliyev, Azerbaiyán avanza con firmeza por el camino del progreso, fortalece aún más su posición en el sistema de relaciones internacionales y defiende con determinación sus intereses nacionales. Hoy el país es reconocido como un Estado fuerte, con una política independiente, voz propia y una postura basada en principios.
En los últimos años, Azerbaiyán ha alcanzado importantes logros inspirados en las ideas de Heydar Aliyev, y muchos de los objetivos largamente anhelados por el pueblo se han convertido en realidad. El Azerbaiyán moderno es el Estado poderoso que el Líder Nacional soñó ver: libre, independiente y con su integridad territorial y soberanía plenamente garantizadas.
Las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán figuran entre los ejércitos más poderosos del mundo y superan a las de muchos países en equipamiento técnico y preparación militar. En particular, el profesionalismo demostrado durante la Guerra Patria de 2020 y operaciones exitosas como la de Shusha, que ocupa un lugar destacado en la historia militar, se han convertido en ejemplos estudiados en instituciones militares de diversos países.
La histórica Victoria obtenida en la Guerra Patria dio lugar a una realidad geopolítica completamente nueva en la región. Hoy la comunidad internacional, distintos Estados y centros de poder reconocidos aceptan estas nuevas realidades y actúan teniendo en cuenta su existencia. Azerbaiyán se ha consolidado como el principal impulsor del período de posguerra y como el país que define la agenda regional.
Bajo el liderazgo del presidente Ilham Aliyev, los amplios trabajos de reconstrucción y rehabilitación llevados a cabo en los territorios liberados de la ocupación constituyen también una parte esencial de esta política. En estas tierras no solo se desarrollan modernos proyectos de infraestructura, sino que además se construyen asentamientos residenciales, instalaciones sociales y nuevos complejos habitacionales. Miles de familias ya han regresado a sus hogares ancestrales y, en los próximos años, está previsto el reasentamiento de decenas de miles de personas en los territorios liberados.

Las impresionantes obras de reconstrucción realizadas en Garabaj y Zanguezur Oriental, así como la revitalización de la región y el regreso de la vida a estos territorios, demuestran una vez más que los éxitos alcanzados en la actualidad tienen su fundamento en los principios de Estado, la estrategia de desarrollo y la línea política basada en los intereses nacionales definidos por Heydar Aliyev. La fortaleza actual de Azerbaiyán y su avance confiado hacia el futuro se sustentan precisamente en esos sólidos cimientos.
El pueblo azerbaiyano está convencido de que, como Estado líder del Cáucaso Sur, el país continuará cosechando nuevos éxitos en los próximos años, fortaleciendo aún más su prestigio internacional y su poder político y económico. Esta confianza se basa en las sólidas tradiciones estatales de Azerbaiyán, en la política orientada a objetivos concretos que se lleva a cabo y en el liderazgo firme que guía al país.
La voluntad política del presidente Ilham Aliyev, su posición basada en principios y su actuación constante en defensa de los intereses nacionales constituyen algunos de los factores fundamentales que garantizan el desarrollo del Estado. El jefe de Estado defiende siempre los intereses del pueblo y del país con determinación, valentía y firmeza.

Con el paso de los años, el lugar y el papel de Heydar Aliyev en la historia de Azerbaiyán se aprecian con mayor claridad, mientras que la magnitud de su filosofía de Estado y la importancia de su legado político se comprenden cada vez más profundamente. La labor realizada por el Líder Nacional para preservar la independencia del país, fortalecer el Estado y definir una estrategia de desarrollo ha superado con éxito la prueba del tiempo, confirmando una vez más su valor histórico.
El agradecido pueblo azerbaiyano recuerda siempre con profundo respeto y gratitud los servicios excepcionales prestados por el Líder Nacional al Estado y a la nación. La estabilidad, la seguridad, el desarrollo y las tradiciones estatales que legó a su pueblo continúan siendo hoy uno de los principales pilares de los éxitos de Azerbaiyán.
El Azerbaiyán moderno continúa su camino de desarrollo sobre la base del rumbo estratégico definido por Heydar Aliyev. Actualmente, sus ideas y su escuela de estatalidad son preservadas y desarrolladas con éxito bajo el liderazgo del presidente Ilham Aliyev, conduciendo al país hacia nuevos logros, grandes éxitos y victorias históricas. Cada avance alcanzado por Azerbaiyán, el fortalecimiento de su posición internacional y el incremento de su prestigio y poder constituyen una clara manifestación de la vigencia y la visión de futuro del legado político de Heydar Aliyev.
El camino de desarrollo iniciado con la Salvación Nacional y que hoy continúa con la crónica de la Victoria demuestra que las ideas de Heydar Aliyev son una hoja de ruta fiable que ilumina el futuro de Azerbaiyán y conduce al país hacia nuevas cumbres. El pueblo azerbaiyano confía plenamente en que, junto a su Estado y su Presidente, alcanzará éxitos aún mayores en este camino.
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